
En los sistemas cuánticos, las unidades microscópicas llamadas qubits representan la mínima unidad de información cuántica. Los qubits pueden tomar cualquiera de los dos estados - "0" o "1" - o ambos a la vez. Es muy importante y necesario, para la computación cuántica, el reconocer estos estados correctamente, interpretarlos debidamente y hacerles un seguimiento constante. Sin embargo, el acto mismo de su seguimiento, por lo general, altera la información del contenido de un qbit.